Siempre nos quedará París…

La industria española pierde en importancia respecto al resto de paises

Hace realmente pocos días que finalizó la París Games Week, la jornada del videojuego más importante del país vecino, y quizá es el momento oportuno para reflexionar sobre este evento y hacer una comparación con el que vivimos hace tan solo un mes en Barcelona. Si bien es verdad que España ha avanzado mucho en el ámbito del medio videolúdico, aún seguimos a la cola de otros grandes países de Europa en muchos aspectos. Durante el evento de París, pudimos ver como grandes compañías de la industria como Sony daban todo lo que tenían. Pudimos ver estrenos como The Hong Kong Massacre o Ghosts of Tsukishima, novedades en los títulos importantes de la compañía como The Last of Us Part II, que estrenó nuevo tráiler, o como el Spiderman de Insomniac, que nos presentó todo lo que tenía en un nuevo teaser. Además, pudimos ver stands de las grandes compañías apostando fuerte por sus novedades, mostrando todo lo que tenían a cualquiera que se acercara a los mencionados puestos. En contraposición, en el evento de Barcelona tuvimos… lo mismo que en el E3.

Me explico. Mientras en el evento de Francia las compañías apostaban por mostrar lo nuevo que tenían, enseñar novedades, dar conferencias y destacar el potencial que tienen de cara a los nuevos lanzamientos de 2018 y la campaña de navidad, en la edición del evento español sólo pudimos probar las mismas demos que llevaron las compañías al E3 de Los Angeles, cuatro meses antes. Ni un anuncio, ni un tráiler especial para el evento. Nada. El evento de París fue claramente la apuesta de todas las compañías para esas fechas, habiendo un mes de diferencia entre un evento y otro. Y es que lo preocupante es que compañías como Ubisoft o Microsoft directamente tuvieron representación escasa o nula en la Barcelona Games World, cuando el año pasado la compañía americana, por ejemplo, tuvo uno de los stands más grandes del evento, como el que han presentado este año en Paris.

La segunda edición de la Barcelona Games World batió records de asistencia pero tuvo menos participación de las grandes empresas

Si bien es verdad que Francia nos lleva ventaja en su apuesta por el sector, en esta clase de eventos se evidencia de una manera pasmosa. El país galo en 2014 ya se destapaba como el segundo país más potente en la producción de videojuegos, sólo por detrás de Estados Unidos, y ahora el gobierno de Macron acaba de modificar la Ley de República Digital, dando un gran paso para la profesionalización de los eSports en el país franco. Por su parte, este 2017 la AEVI, la asociación española del videojuego, anunciaba que el gobierno español se comprometía a realizar un plan para fomentar la industria del videojuego, pero nada en firme. Nos queda mucho camino por recorrer, ya que seguimos en el vagón de cola en comparación con los países punteros del sector. Mientras que el resto de países cada vez apoyan más a una de las industrias que están más en auge en los últimos años, España sigue haciendo oídos sordos a uno de los medios que más están creciendo en su propio país. Y ya no sólo en el terreno de los videojuegos, si no en los propios eSports.

Mientras Francia ha modificado esta ley para regular un sector en clara expansión, en España tenemos un crecimiento cláramente exponencial sin una sóla ley que lo ampare o regule, con la propia asociación del videojuego (AEVI) diciendo literalmente que “los eSports están experimentando un gran crecimiento, pero aún no tienen la suficiente fuerza social ni económica para justificar una legislación específica“. Además, desde la propia AEVI han realizado unas declaraciones realmente polémicas, indicando que “no se pueden considerar deporte por sus características muy diferentes a estos” y que ellos apostaban por una autorregulación del sector mediante a unas código de buenas prácticas, algo que realmente no soluciona ni regula nada. El único intento real de darle una legitimidad a todo esto ha sido la modificación de la Ley del Deporte del Gobierno Canario, una modificación áltamente criticada y que solo tiene competencia en el ámbito regional de las islas, así que ha sido un paso realmente pequeño. Y es que resulta contradictorio que en este ámbito no tengamos novedades en el año que una empresa puntera como Movistar ha adquirido una franquicia de eSports, ha montado un canal de televisión sólo para retransmitir estos eventos y se ha comprometido a crear un centro de alto rendimiento para los jugadores. Movistar apuesta claramente por el futuro de los eSports, pero el gobierno no.

Movistar hizo una presentación por todo lo alto cuando crearon los Movistar Riders

Y es que, mientras la juventud se sigue formando para poder tener un futuro dentro del medio, el gobierno no ayuda ni parece que le interese el tema. El medio videolúdico sigue con el estigma de ser un “entretenimiento menor” o ser “cosa de niños”, por lo que los “adultos responsables” del gobierno no tienen tiempo para perder con cosas menores. Es una pena, ya que vivimos en la mejor época que ha vivido el medio, donde se está empezando a distinguir como medio de expresión artística, pero nosotros aún no estamos preparados para verlo así. España tiene oportunidades, pero no las aprovecha. Aunque bueno, aún estamos a tiempo de reaccionar, de dar un cambio y de que podamos valorar las cosas como se merece. Europa está planteando un debate sobre la regulación de los eSports y la propia AEVI va a participar en el mencionado debate. Es posible que de estos debates salgan las medidas que necesitamos para tener un sector digno, para dar oportunidades y medios a empresas y gente que se lo merece y que nuestro país pueda ocupar el sitio que le pertenece. Si no, siempre nos quedará París.

Autor entrada: Dimonkey

Jugador de videojuegos desde pequeño que se resiste a crecer. Escribo a veces para ordenar las ideas. Tengo un gato. Twitter: @Dim0nkey

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