Más de 30 años de Metal Gear | Opinión

Más de 30 años de metal gear

Se cumplen ya Más de 30 años de Metal Gear, y nosotros te hacemos un repaso de la veterana saga de Hideo Kojima que cambió la historia del videojuego

Es complicado hablar de una de la sagas más queridas y respetadas de este sector. Y es que, cuando se trata de una saga como Metal Gear, las cosas nunca son tan sencillas. Este pasado 13 de julio de 2017 el primer título de Hideo Kojima cumplió la asombrosa cifra de 30 años de existencia.

Más de 30 años de que el año 1987, época clásica de los microordenadores como el Spectrum, Amstrad, Msx y Commodore 64, un joven apasionado del cine viera comenzar su trayectoria en el mundo de los videojuegos, una trayectoria que, tras muchos altibajos, lo consagraría como uno de los grandes referentes y leyendas del medio. Y es que, con tanta consola en el panorama de los años 80, fué concretamente Msx 2 la privilegiada de poder asistir al nacimiento de una saga mítica, con un creador tan querido como odiado como es Hideo Kojima. Tomad asiento, y bienvenidos a nuestro repaso a una saga tan emblemática como Metal Gear.

metal gear msx caratula

Metal Gear: El germen de todo

Tras varios rechazos por parte de Konami, finalmente en 1987 Hideo Kojima consiguió hacer realidad la idea que tantos quebraderos de cabeza le había dado, y publicó el que sería el germen de una de las sagas que revolucionó la concepción de los videojuegos.

Pese a que Konami quería lanzar al mercado un juego de guerra, las limitaciones de las consolas de la época obligaron a Kojima a realizar un juego mucho más pausado, dando lugar al sigilo que encumbró a la saga. Esta primera entrega sentó las bases de lo que veríamos más adelante. Podemos ver cosas tan características como el tener que escondernos de enemigos y cámaras, el hecho de ir recogiendo objetos a medida que avanzamos que nos abren nuevas vías y caminos y la tan adorada caja que tantas alegrías nos ha dado a todos los fans de Metal Gear.

Pero sin lugar a dudas, el factor diferencial que sentó las bases de lo que vendría después fué la inclusión de una narrativa que rompía todo tipo de moldes en aquella época. Si bien es verdad que la trama no estaba tan elaborada como en otros títulos de la saga, ya nos dejaba ver bastantes cosas de lo que sería Metal Gear. Teníamos giros de gión, los personajes evolucionaban dentro de la historia y teníamos una gran revelación final que nos sorpendía cuando ya pensábamos que habíamos terminado el juego. Estas, junto a otras ideas y mecánicas, fueron las bases que construirían más de 30 años de una saga legendaria.

metal gear 2 solid snake portada

Metal Gear 2: Ampliando una idea

Tras el éxito de la primera entrega, Konami se apresuró a montar un grupo de desarrollo que trabajó lo más rápidamente posible para lanzar una segunda entrega, en la que no participó Hideo Kojima y que llevó el nombre de Snake’s Revenge. Esta, lejos de ser como la original, repetía casi todo lo que habíamos visto en la primera entrega, pero se sentía como algo vacío, como una expansión de la idea original que aportaba poco más que mapeado y armas nuevas.

Por cosas del destino, uno de los trabajadores de esta entrega se encontró en un tren de vuelta a casa con Hideo Kojima, al que convenció para que realizase una secuela real del primer título. Tras esta conversación, y sin parar de darle vueltas a la idea, al día siguiente Hideo Kojima se presentó en las oficinas de Konami con el guión de un nuevo título: Metal Gear 2: Solid Snake.

Este nuevo título ya trajo consigo nuevas mecánicas que revolucionarían el concepto que sembró la primera entrega. El ruido ahora jugaba un papel fundamental para que los enemigos nos descubrieran. Teníamos que utilizar silenciador para que no oyeran los disparos y tener cuidado donde pisábamos, ya que algunas superfícies hacían más ruido que otras. También fué la primera aparición del clásico minimapa y la primera vez que pudimos reptar, algo realmente icónico en la saga. En el plano narrativo, el juego incluyó muchísimas más lineas de texto que su predecesor.

El juego además de incluir algunos rostros reconocibles de actores reales como Sean Connery o Mel Gibson, fué la primera aproximación a personajes que luego serían un icono de la saga, como al Coronel Roy Campbell o el experto táctico Master Miller. El juego empezaba a situarse en periodos históricos y a tratar temas como la crísis petrolífera de los años 90.

En este título, Kojima empieza a profundizar en esa escala de grises que tan famosa ha hecho la saga, profundizando en las motivaciones de los personajes, llenando el juego de giros de guión y de sorpresas que hicieron de este título, un digno sucesor del original, y sembrando la semilla de muchísimas de las mecánicas y de las escenas que brillaron años después, en el primer Metal Gear Solid.

metal gear solid pantalla titulo

Metal Gear Solid: La revolución de una idea

Con el paso de los años y la llegada de los 32 bits y de las 3D, desde Konami se plantearon quien era el idóneo para lanzarse a la aventura en este nuevo modelo de juegos. La compañía nipona vió en el desarrollador japonés lo que hacía falta para que la saga, hasta entonces de culto entre el público japonés, diera un paso más.

Metal Gear Solid nació como un remake en 3D de la entrega anterior. La idea inicial de Kojima era plasmar todo lo que había conseguido en Metal Gear 2, coger el mundo que tan bien funcionaba entre los japoneses y expandirlo lejos de la frontera nipona. El problema, es que cuando Hideo vió como avanzaba el juego, decidió que no sería un remake, si no una secuela directa de su anterior título.

Pese a la insistencia de Kojima en que el protagonista fuera Jean Claude Van Damme, el nuevo director de arte Yōji Shinkawa decidió que era el momento de cambiar el look de la saga, para acercarla al look del manga futurista japonés, convirtiéndo al protagonista en el Snake que todos conocemos. Para esta tercera entrega, decidieron que Metal Gear 3 no era el nombre apropiado, y se deciden por añadir “Solid” al final, distanciándolo así de las anteriores y dándole un nuevo inicio, una primera toma de contacto ideal para todo aquel que no hubiera podido llegar a las dos entregas anteriores.

En Metal Gear Solid, vemos valores de producción habituales hoy en día, pero que en la década de los 90 no eran tan habituales. Doblajes de actores de doblaje profesionales, una banda sonora original orquestada y compuesta por TAPPY y Kazuki Muraoka y una cámara libre y en 3D que permitía transmitir cosas con simples planos de cámara. Precisamente esta última es novedosa, porque se aleja de las escenas prerenderizadas habituales en la época y decide hacerlas con el motor del juego.

En temas de la trama, Kojima pone toda la carne en el asador en su tercer título y sienta las bases de lo que serían las siguientes entregas. Empieza a experimentar con tramas complicadas, a tratar temas de actualidad, como la escalada nuclear, la genética o que lo que hagamos con el mundo será el legado que dejaremos a futuras generaciones. En esta entrega, empieza la tradición de humanizar a todos nuestros rivales, para conseguir crear personajes memorables que te sabe mal abatir cada vez que los vences. Y precisamente contra uno de estos enemigos, Psycho Mantis, es donde realizó una ruptura de la cuarta pared que pasó a la historia de los videojuegos y que, en caso de que no la conozcáis, os animamos a verla en YouTube.

En resumen, esta tercera entrega pulió las mecánicas que ya había utilizado en anteriores juegos y las lleva un paso más allá. Estas mecánicas las mezcla con una trama de conspiraciones, traición y política, llena de giros argumentales y sorpresas que enamorarían a toda una generación de jugadores y que mostraría otra forma de hacer las cosas, poniendo el nombre de Hideo Kojima en el mapa.

metal gear solid 2 sons of liberty

Metal Gear Solid 2: mucho más que una segunda parte

Tras el éxito rotundo de la primera entrega, a Hideo Kojima no le quedó otra que asumir su destino y dirigir la secuela directa de uno de los mayores éxitos de PlayStation. Con la constante evolución tecnológica, la secuela llegó en la nueva generación de consolas, y le tocó el turno a Playstation 2 (128 Bits), con consola donde la saga dio otro golpe sobre la mesa con dos grandes títulos.

El guión de esta segunda entrega iba a ser realmente diferente de lo que pudimos disfrutar en 2001. LA trama se iba a desarrollar en Iran e Iraq, con una historia centrada en las inspecciones nucleares que descubren que están transportando un Metal Gear hacia estos países. Según el propio Kojima, tendríamos un tiempo límite para poder impedir la entrega de esta nueva arma nuclear y que volver a luchar contra Liquid Snake y un nuevo equipo de enemigos.

El problema llegó cuando, una vez habían iniciado el desarrollo, volvió a estallar un conflicto en Oriente Medio, lo que hizo que tuvieran que cambiar la trama por completo. Se mantuvo la escena del barco, que sólo sirvió como prólogo, y fué el foco central de la publicidad de este nuevo Metal Gear. La sorpresa para muchos jugadores vino cuando, una vez superada esa fase, descubríamos al verdadero protagonista de este juego: Raiden.

El juego introdujo un nuevo personaje, a raíz de una encuesta de popularidad en la que muchos adolescentes de Japón declararon que ya estaban hartos de “juegos protagonizados por señores mayores”. Este juego introdujo un nuevo arquetipo de héroe, con su propia historia de amor detrás y con sus propias motivaciones, alejadas completamente de lo que movía al propio Snake. Este título introdujo a futuros personajes recurrentes como Vamp y empezó a introducir la idea de que Liquid estaba dentro de Ocelot, presentando como enemigo principal al tercero de los hermanos: Solidus Snake. Además, introdujo mecánicas importantes para la saga como la cámara en primera persona para apuntar y las pistolas sedantes, que nos ayudaba a derrotar a los enemigos sin matarlos.

Debido a su final abierto y a la controversia del protagonista, esta segunda entrega fue ampliamente criticada en su momento, aunque eso no le impidió vender una gran cantidad de copias. Con sus más y sus menos, esta entrega dió un paso más en lo que hizo grandes a las anteriores, además de dejarnos para el recuerdo un combate final a katana que, además de bastante dificil, era realmente espectacular.

metal gear solid 3 snake eater

Metal Gear Solid 3: El renacer de Big Boss

Después del segundo Metal Gear Solid (el cuarto de la franquicia), la compañía había dejado muchas puertas abiertas. Había muchas dudas que resolver por parte de los fans, que no estaban nada contentos con el final tan abierto de Sons of Liberty, y necesitaban que se respondieran. Pero Kojima no estaba para respuestas, tenía otra cosa en mente.

La tercera entrega de la saga Metal Gear Solid da un paso atrás, para centrarse en el capítulo que le otorga su título honorífico al enemigo que nos encargamos de batir en las dos primeras entregas: Big Boss. En esta ocasión, el desarrollador japonés nos lleva muchos años en el pasado, para enseñarnos como era el padre de Snake y para meterse de lleno en uno de las épocas doradas del espionaje: La guerra fría.

Para este título, Kojima quería centrarse en la figura materna. Para este fin, el desarrollador creó a The Boss, una figura que hace de mentora, de amante y de un símbolo vital para el desarrollo de Big Boss. La relación entre ambos y la llamada del deber de esta, el amor por su país y elegir entre la lealtad a tu mentor o a tu país son los temas clave en esta nueva aventura que puso el foco en uno de los mayores personajes de la saga.

A nivel jugable, esta saga introdujo el uso del camuflaje, la necesidad de cazar animales y comer, las fracturas de huesos y la posibilidad de ponerse enfermo, mecánicas realmente novedosas para la época y que acrecentaban la sensación de supervivencia. Además, añadió la mecánica de combate CQC, una mecánica que nos permitía abatir a enemigos en combate cercano y que amplió el repertorio del jugador. Esta entrega dejó realmente grandes momentos para el recuerdo. El combate entre Ocelot y Snake, el combate contra The Sorrow y un momento histórico como el final de The Boss. Sensaciones que traspasaban la pantalla y que, a día de hoy, aún lo hacen.

metal gear solid 4 guns of the patriots

Metal Gear Solid 4: El final de Snake

Que había detrás de los Patriots, porqué Vamp no moría, que le pasó al bebé de Olga, cómo era posible que Liquid controlase a Ocelot sólo con su mano… Todas las dudas sin resolver se cerrarían en una última entrega, en la que veríamos el final de Solid Snake. Metal Gear Solid 4, la sexta entrega de la saga, se presentaba en el TGS de 2005 con un espectacular tráiler y, tras ver el envejecido aspecto de Snake, Kojima nos dejaba claro que esta sería la última entrega en la que encarnaríamos a un personaje que nos había acompañado durante 4 entregas.

Esta nueva entrega nos introducía en el maravilloso mundo de las nanomáquinas, para explicarnos así todo lo que no habíamos entendido en anteriores entregas. Esta vez, la supervivencia pasa a otro nivel. Kojima nos obliga a sentir en nuestras carnes cuanto ha sufrido nuestro protagonista, y nos obliga a acompañarle en su última misión, con todo lo que esto conlleva.

El juego sigue teniendo todo lo que conocemos de anteriores entregas, un CQC más refinado y el resto de mecánicas que nos habían acompañado durante tanto tiempo, ahora están más refinadas. Al centrarse en un entorno más futurista (y en su mayoría en entorno urbano) el camuflaje cobra una nueva dimensión, con un traje completo que nos ayuda a ser uno con el mapa y que nos obliga a elegir muy bien la combinación que llevamos, para ser casi invisibles para nuestros enemigos.

Los personajes más emblematicos de la entrega se citan al completo en esta entrega. Para darle un buen final a todos ellos, en este título podemos encontrarnos con la versión final de todos lo personajes que nos han acompañado en cada una de las entregas. Incluso personajes como Naomi Hunter o Rosemary aparecen para poder cerrar los arcos que quedaran abiertos. Snake, pese a su edad, nos vuelve a regalar escenas memorables como la batalla final contra Liquid Ocelot e intenta cerrar la saga de la mejor manera posible, aunque para ello aún quedaba un último baile.

metal gear solid 5 phantom pain

Metal Gear Solid 5: El peor final posible

El inicio del juego fué convulso. Tras varios tráilers enigmáticos donde exáctamente no sabíamos que nos estaban anunciando, finalmente en la GDC 2013 Kojima reveló que estaban hablando de Metal Gear Solid V, la quinta entrega y última entrega con la que Hideo quería cerrar por fin la saga, entrando justamente en la última parte que faltaba por ver: Cómo Big Boss se convertía en el personaje que conocimos en la primera entrega de la saga.

La primera decisión controvertida fué la decisión de lanzar el prólogo del juego como un juego a parte, lanzado un año antes del juego final. A causa del desarrollo de Metal Gear Rising: Revengeance y con la llegada de la nueva generación de consolas, el desarrollo de esta última entrega se dividió en dos partes y pudimos tener primero Metal Gear Solid V: Ground Zeroes. Esta entrega inicial se trataba de la misión de infiltración, que nos servía para presentarnos a los nuevos personajes como Skull Face (el enemigo de esta entrega) y que hacía de inicio para lo que veríamos posteriormente, además de para contarnos que había pasado con otros personajes como Paz o Chico tras lo que pudimos ver en Peace Walker.

Tras esto, llegó la hecatombe. Tras meses de rumores, se confirmó la salida de Hideo Kojima de Konami. Uno de los desarrolladores más laureados de la industria se iba por la puerta de atrás de la empresa en la que llevaba desde 1986. La rápida salida de Kojima y las tensiones entre este y la compañía japonesa se ven reflejadas dentro de un juego que, tras acabarlo, te deja con la sensación de que podía haber sido algo más, de que quedó incompleta.

Mecánicamente, sin lugar a dudas es la mejor entrega de la saga. La última entrega de Big Boss nos ofrece un amplio repertorio de herramientas con las que podemos infiltrarnos o entrar a matar. Kojima regula la dificultad de una manera magistral para darnos unas herramientas enormes para afrontar las misiones como si fueramos Rambo, pero para que aún así elijamos la vía de la infiltración. Refina al extremo la fórmula que él mismo inventó hace más de 30 años y la envuelve con una historia que prometía mucho, pero que quedó inacabada.

Esta vez nos lleva a la creación de Outer Heaven, nos muestra una trama de intrigas, venganza y traición, donde vemos las secuelas que todo lo que ha vivido empiezan a aflorar en un Big Boss más maduro. Si bien es verdad que la primera parte de la entrega nos muestra un Metal Gear al nivel de los mejores, se va diluyendo a medida que avanza la trama, a causa de las tensiones realmente visibles entre Konami y el desarrollador japonés.

Esto no hace del juego menos disfrutable, ya que es sin lugar a dudas la sublimación de la fórmula que, aunque podía haber dado más, termina siendo un gran cierre para las pocas partes de la trama que quedaban por cerrar en un magnum opus como es Metal Gear. Tras todo esto, si queréis darle una oportunidad a la última entrega de la saga de Kojima, te dejamos un enlace a Instant Gaming en el que puedes conseguir este Metal Gear Solid V por menos de 6€.

Una Saga de Leyenda

Metal Gear Solid siempre será recordado con cariño por los fans, como una obra que ha trascendido y que se ha atrevido a hacer siempre algo diferente. Una obra que, generación tras generación, fue sentando las bases de un género hasta entonces desconocido y siendo una saga obligatoria para todo fan de los juegos de infiltración o de las tramas de espías.

Y aquí finaliza nuestro repaso a la saga Metal Gear, una de las sagas que más a influido en la industria y una de las favoritas de muchísimos fans, pero la mejor forma de recordar la saga es, sin lugar a dudas, volver a jugarla todas las veces que sean posibles. Sin lugar a dudas, lo que comenzó como una loca idea de Kojima, se acabó convirtiendo en mucho más que eso.

Autor entrada: Dimonkey

Jugador de videojuegos desde pequeño que se resiste a crecer. Escribo a veces para ordenar las ideas. Tengo un gato. Twitter: @Dim0nkey

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