Monster Hunter World: un mar de posibilidades a nuestro alcance

El juego de Capcom rompe records en su vuelta a las consolas de sobremesa de Sony y Microsoft

Monster Hunter World nos ofrece un espacio de posibilidades casi infinito. El juego de Capcom se presenta ante el jugador mostrándole sólo una pequeña porción de contenido, sólo un pedacito del enorme juego que es, para que no se agobie ante la inmensidad del mundo que propone.

Con esta entrega, una de las sagas más populares en Japón busca el gran éxito a nivel mundial exprimiendo al máximo su fórmula, refinando y potenciando sus puntos fuertes y adaptando las partes más densas para que los que lleguen nuevos a la franquicia no huyan ante tal magnitud de contenido o ante misiones demasiado complejas para alguien que acaba de iniciarse en juegos de este estilo.

Un mar abierto de posibilidades

La premisa puede parecer simple: selecciona un objetivo y cázalo. Pero una vez te ves inmerso en la primera misión, te das cuenta de que no es tan simple. El juego nos ofrece un mar abierto de posibilidades a explorar para cumplir estas misiones. Tenemos un abanico de armas bastante amplio para explotar, todas diferentes entre ellas y con un catálogo de combos realmente grande. Tenemos un gran número de artilugios que podemos crear para utilizar contra los monstruos, tenemos trampas naturales en los mapas que también podemos aprovechar y multitud de animales que, además de hacer que los mapas se sientan más vivos, nos ofrecen alternativas para el combate. Un ejemplo de esto es el “Paralisapo”, un animal que parece inofensivo pero que, con golpearlo o tocarlo, soltará una nube de vapor que paralizará a todo lo que entre en su radio de acción. Esto puede suponer una desventaja, ya que si estamos cerca y no nos damos cuenta, nos puede dejar paralizado y a merced de nuestro enemigo, pero si lo utilizamos en nuestro favor, podrá dejar al monstruo justo donde lo queremos para ganar unos minutos hasta que se libre de la parálisis. En ese mismo ejemplo, por simple que parezca, ya podemos ver la cantidad de opciones que deja tras de si este Monster Hunter a la hora de combatir a los enemigos.

Y si algo hace bien el juego, es el planteamiento que le da a los monstruos. No son algo artificial, se sienten como animales vivos. Tienen sus costumbres, sus hábitos, sus preferencias a la hora de situarse en climas cálidos o fríos, si son carnívoros o herbívoros, se cansan cuando luchan y necesitan descansar durante el combate, si están heridos intentarán volver a una zona que consideren segura para dormir y recuperarse, luchan por defender su territorio… No son un añadido más, ni un enemigo con motivaciones ocultas o enigmáticas: se comportan como seres vivos. Algunos son más agresivos y nos atacarán en cuanto nos vean, porque estaremos invadiendo su territorio, y otros sólo nos atacarán para defenderse si les hacemos algo, pero si pasamos cerca de ellos no nos harán nada. Y sabiendo eso, nuestro objetivo es estudiarlos, analizarlos, buscar la mejor manera de combatirlos y llevarla a cabo de la mejor manera que consideremos.

El Nergigante es uno de los enemigos más complicados con los que te puedes encontrar en este Monster Hunter World

La creatividad y el mundo son elementos clave

Y es que el juego nos da una libertad total en este sentido. Potencia nuestra creatividad, dándonos las herramientas, pero sin marcarnos un camino. No nos ciñe a unas directrices, le da espacio al jugador para que analice, para que busque cual es la mejor alternativa para combatir al monstruo, cómo explotar sus debilidades y cómo salir victorioso de las pugnas. Cualquier monstruo puede darte un susto si no vas con cuidado, y cualquier situación se puede descontrolar si no estamos lo suficientemente concentrados. Kaname Fujioka, Yuya Tokuda y su equipo han conseguido que cada monstruo, por insignificante que parezca, tenga sus armas y nos pueda poner en un aprieto si vamos con la idea de que esto va a ser un paseo.

Y es que esa es otra de las cosas que hace realmente bien el juego de Capcom. Nos da libertad total para explorar todos y cada uno de sus mapas. El propio juego nos da la opción de salir a explorar los mapas sin límite de tiempo, sin límite de monstruos a los que abatir y con libertad total para hacer lo que consideremos. Este Monster Hunter hace honor al título de “World”. Cada mapa se comporta como un ecosistema propio. Tiene su flora y su fauna características, su propia climatología y los monstruos establecen una pirámide de poder, luchando entre ellos cuando uno invade el territorio del otro, haciendo que cada vez que salimos de expedición vivamos situaciones únicas. Las luchas entre monstruos son situaciones donde somos meros espectadores viendo como el monstruo grande hace que el pequeño tenga que huir, donde vivimos la naturaleza en estado puro e incluso donde un monstruo ajeno puede intervenir si estamos cazando a otro para acabar de rematarlo o para ayudarlo en su lucha contra nosotros.

Los mapas son enormes y explorarlos es clave para poder encontrar todos sus secretos

La historia nos prepara para lo importante

El juego nos ayuda a introducirnos a el y a familiarizarnos con sus conceptos mediante una serie de misiones de la línea principal que no es nada innovador o arriesgado, pero que funciona, y lo que es más importante: nos sirve justo para lo que se propone, introducirnos en el mundo. El juego inicia explicándonos quienes somos, que hacemos allí y nos mete de lleno en la acción, lo que nos sirve de nexo entre cada uno de los mapas y monstruos que vamos conociendo. Esto, lejos de ser el quid de la cuestión, nos prepara para la verdadera aventura: el contenido end game. Una vez completamos las misiones principales del juego, y tras ver los créditos del mismo, empieza el verdadero Monster Hunter. Se nos presentan ante nosotros multitud de contratos y misiones de un nivel superior al que hemos experimentado hasta el momento. Nuestro rango de cazador se ajusta a las proezas que hemos realizado hasta ese punto y luego comienza a subir a medida que vamos completando los retos que nos propone el juego.

La importancia de la preparación y el papel del jugador

Y es que la preparación para estos retos es lo importante. El planteamiento de Monster Hunter se aleja de los clásicos RPG a los que estamos acostumbrados. No hay un sistema de niveles, no tenemos unas estadísticas que mejorar de nuestro avatar y no dispondremos de unos puntos de experiencia a los que recurrir para conseguir las cosas. La progresión se basa en la experiencia del jugador, no la del avatar virtual. Contra más juegas, más mejoras, más aprendes a dominar tu arma, a usar las trampas, a conocer el entorno. La diferencia es que el juego de Capcom no utiliza la experiencia como un valor acumulable, si no como un activo para el jugador. Te enfrenta a multitud de situaciones para que aprendas de ellas y te enseña a adaptarte y a prepararte al reto al que vas a enfrentarte.

De esta forma, se potencia el hecho de ir bien equipado, tanto con una buena selección de objetos como de equipo, para poder enfrentarte a los enemigos más poderosos y salir victorioso. El hecho de elegir un conjunto de armadura para luchar contra un tipo de monstruo y tener que cambiarlo por otro más efectivo contra el elemento que utiliza el animal es algo a lo que nos acostumbra el juego. Además, nos anima a seleccionar nuestras armas para explotar las debilidades de los enemigos, volviendo algo habitual el hecho de tener que probar varias alternativas en el mismo combate o el tener que cambiar de arma por otra más efectiva tras ser derrotados. La libertad que nos otorga el juego para explorar estas posibilidades hace que no haya una sola opción válida. No es obligatorio luchar con armas a distancia contra enemigos voladores ni con armas cuerpo a cuerpo con los terrestres, siempre hay muchas opciones disponibles para que encontremos nuestro propio camino.

La importancia de llevar el equipo adecuado es vital para salir adelante en la aventura

Y en eso se fundamenta. Muchas veces no hemos podido acabar con un enemigo tras varios intentos y nos hemos visto obligados a salir de expedición, a reunir materiales para mejorar nuestro equipo, a practicar nuevas formas de luchar o a probar nuevas armas para ver si alguna se nos da mejor para poder combatir a ese enemigo. Monster Hunter nos da la herramientas, nos da un mundo entero que explorar y nos deja a nosotros decidir cómo hacerlo, para que sea nuestra creatividad y nosotros como jugadores los que decidan como disfrutarlo. Si queremos luchar solos, si queremos luchar en grupo, si necesitamos ayuda o si nuestro orgullo nos dicta tener que pasarnos alguna fase por nuestra cuenta. Lo bueno de este Monster Hunter es que nos deja decidir y nos da las opciones para hacerlo.

En resumen…

En conclusión, Monster Hunter World mantiene la esencia de los otros títulos de la saga y consigue expandir aún más la fórmula para que la gente que llega nueva al título pueda disfrutarlo como el que más. Rompe la barrera de Japón y consigue dejar atrás la etiqueta de juego de culto, para convertirse en un fenómeno mundial, con más de 6 millones de ventas desde su lanzamiento. Tanto si quieres jugarlo sólo, como si quieres disfrutarlo con los amigos, es una de las opciones que más recomendamos para pasar grandes momentos, para vivir situaciones épicas y para descubrir un mundo enorme, vivo y con un mar de posibilidades que no se acaban nunca. Así que desde aquí sólo podemos animarte a que cojas tus cosas y te animes a visitar el nuevo mundo, la ciudad de Astera y su gran cantidad de monstruos, porque no te vas a arrepentir.

Autor entrada: Dimonkey

Jugador de videojuegos desde pequeño que se resiste a crecer. Escribo a veces para ordenar las ideas. Tengo un gato. Twitter: @Dim0nkey

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