Rol y comunidad en el videojuego | Cuando viví un golpe de estado…

Rol y comunidad videojuego

Hoy os vengo a hablar sobre mis experiencias con el rol en vivo dentro de videojuegos y sobre aquella vez que acabé involucrado en un golpe de estado militar

No os voy a mentir, estáis leyendo esto porque me gustaría hacer que el rol fuera más atractivo para aquellos a los que no suele interesarle. Así que, hablemos de rol, al fin y al cabo, ¿no  es una cosa maravillosa? A cualquiera que le guste la narrativa, la fantasía, la actuación o simplemente sentir que puedes vivir historias ajenas a la rutina en la que nos vemos envueltos día tras día puede terminar enamorado del concepto. Aunque actualmente sigue habiendo bastantes prejuicios en la forma de ver este hobby, sobre todo observando como lo trata y refleja la cultura popular,  la verdad es que también hay más posibilidades que nunca.

Ya no es solo ese D&D y los juegos de rol que surgen a partir de él, es también el traspaso de la forma de jugar a algo online. Antes tenías que buscarte gente y un sitio de juego. Ahora, solo necesitas un ordenador o un móvil. Puedes jugar a rol en llamada, por chat o incluso dentro de videojuegos.

Este último caso llama más la atención y se vuelve claramente más interesante cuando el rol no se genera en un juego propiamente creado para eso, sino que aparece en juegos diseñados con otros fines. Casos como el de Minecraft, la saga GTA o el que nos importa hoy: GMOD. Hablemos un poco sobre cómo funciona e ilustremos este concepto.

GMOD como fuente de posibilidades

Para empezar, debemos decir que GMOD no es realmente un juego, es un mod de Half Life 2 (aunque se venda en la página de Steam). En esta versión del juego de Valve lo que encontramos son muchísimas posibilidades y herramientas para crear. Todo comienza en un modo de un jugador que se vuelve obtuso (debido a nuestro desconocimiento inicial de los recursos) y agobiante (debido a sus enormes posibilidades) hasta que lo dominas. Pero no vamos a hablar de las posibilidades creativas del título, más bien nos vamos a referir en ese momento en el que nos acabamos por encontrar con el multijugador, famoso por estar lleno de modos de juego y servidores de todo tipo. Nos vamos centrar en esos aquellos cuyo objetivo es emular un mundo ficticio y tratar de introducir al jugador en él.

Garrys mod logo

GMOD tiene el orgullo de poseer una gran variedad de estos servidores dedicados a la experiencia rolera. Desde emular una nave de Star Wars, pasando por la recreación de una apocalipsis zombie, hasta llegar a lo que nos interesa: DarkRP. En este tipo de servidor podemos observar la recreación de una ciudad de la forma más oscura, siendo una especie de “policías contra mafiosos”, pero mucho más complejo. Con la existencia de un alcalde, de diferentes rangos en la policía, comerciantes, criminales, ciudadanos e incluso vagabundos. Escogemos nuestro rol y ya estamos listos para entrar a la ciudad, y poder así realizar nuestro papel en está.

Nuestra relación con el entorno

Nuestra relación humana con el entorno no tarda en ponerse de manifiesto y nos hará darnos cuenta de que hay un margen interesante para interpretar nuestro personaje. Es en este momento cuando nos percatamos de varios factores que van a convertir nuestra experiencia, en este servidor o en cualquier otro, en algo único. Los roles asignados vienen con unas pautas muy básicas (formas de vender si eres comerciante, misiones para los policías…), por lo que no es lo mismo mi forma de ser un policía que la de otro jugador, creándose una divergencia muy interesante. Y aunque aún no hemos llegado a la anécdota que aparece en el título, ya puedo decir que en mis múltiples horas jugando como vagabundo me he topado, con, por ejemplo, policías tanto negligentes, como benevolentes. Pues al final todo depende de quién se encuentre al volante del personaje. Ya que esas formas de afrontar los roles dan juego a una variedad muy interesante de opciones para el jugador que lo interpreta y también para los que se encuentran en su entorno.

Cuando la jugabilidad emergente no depende solo del jugador y el entorno, sino que está ligada a toda una comunidad y a sus jugadores, se crea otra capa más. Una narrativa única. 

En mis múltiples visitas a estos servidores, he acabado por ser testigo de multitud de eventos completamente espontáneos y dependientes de los jugadores. Desde un accidente de coche que acaba en pelea, hasta secuestros con finales trágicos; DarkRP no deja a nadie indiferente. Si hay jugadores estos sucesos están garantizados. Creando así un ambiente de juego siempre cambiante y que va a dar lugar a una atmósfera única, la cual no va a depender solo de tu enfoque, sino también el de los demás.

El día que presencié un golpe de estado militar

Ahora es cuando viene la parte divertida. Esta historia ocurrió en un servidor español de este mismo modo de juego, hace ya unos años, el servidor ya ha cerrado y no recuerdo al 100% muchos detalles, así que en muchas cosas me voy a equivocar, pero trataré de mantener intacta la esencia de la anécdota. Todo comienza con un día normal en el servidor. Habría unas 40 personas conectadas y cada uno desempeñaba su rol. Siendo el mío, el de un simple vagabundo. Todo iba normal, los agentes de la ley hacían sus patrullas, los ladrones robaban bancos y los presidentes iban cambiando cada poco. Todo bien hasta que en cierto punto el jefe de la mafia decide que quiere aspirar a algo más.

Sin llegar a saberse en las calles y de forma totalmente espontánea, comenzó una revuelta en el ayuntamiento. ¿La razón? La mafia quería tomar el papel del alcalde. Y entre esa batalla por mantener la posición o arrebatarla… estaba yo. Un vagabundo en el despacho del alcalde, observando como ponen muebles contra la puerta y se escuchan tiros y explosiones fueras. Todo esto mientras armado con una pistola juraba lealtad a la ciudad ante el asustado cuerpo de policía. Pero nada más lejos de la realidad, teníamos las de perder.

La situación se alargó un poco más, pero desembocó irremediablemente la perdición del alcalde. Hombres armados entraron y dispararon hasta que solo quedamos dos personas. El cuerpo del presidente yacía en el suelo justo al lado de la mesa en la que me estaba escondiendo. Desde la cual se podía ver al policía faltante, escondido tras un mueble. Se escucha una voz: “¿Queda alguien vivo?”. Me levanto, apunto al policía y le disparo mientras digo: “¡Cuidado, queda uno!”.

El giro dramático

Nadie me dispara, entran en la habitación, mucha gente habla a la vez. Aún no me termino de creer mi suerte, el jefe se me acerca y me pregunta si soy de fiar. Solo tenía que tener un poco de labia y saldría vivo de ahí, incluso podría tener un sitio en la mafia. No he terminado mi segunda frase y uno de los criminales que está mirando por la ventana le dice al jefazo: “Tenemos compañía”.

El caos y la confusión se hacen presente. La asociación criminal no fue capaz de darse cuenta que aquellos furgones que se encontraban en la puerta del ayuntamiento. Por lo menos hasta que fue demasiado tarde. Para cuando se dieron cuenta de a quién pertenecían esos camiones ya se escuchaban tiros por los pasillos. Había llegado el ejército. La escena se repite, yo atrincherado bajo una mesa, la mafia intentando tapar la puerta, los atacantes llevando claramente la ventaja. Pero ahora había entrado en la habitación un sargento, no un jefe criminal. El desenlace fue mucho más brusco. Me echaron del ayuntamiento dándome varios golpes en el proceso, hasta finalmente anunciar que habían acabado con toda la “escoria criminal”.

Entonces llega el momento mágico, ese  en el que el nuevo presidente se reúne con el sargento y todos esperábamos la vuelta a la tranquilidad. Pero nada más lejos de la realidad, el sargento no tenía intención de dejarle gobernar. Según él, necesitábamos a alguien más duro, que pudiera mantener lejos las situaciones límites como la de hoy. Y así fue como, durante todo el día la presencia militar asfixió al servidor. Ejerciendo la violencia, la censura y creando una experiencia sorprendentemente oscura.

¡Animaos a rolear!

Y esta es solo una de las muchas experiencias que he tenido y de las que me quedan por tener. Sin querer tirar mucho más del hilo, me voy diciendo que si tenéis alguna forma de rolear y os llama la atención no dudéis en probarlo, puede ser muy divertido.

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Y recordad, si queréis ver más artículos como este, los podéis encontrar en ¡NextQuest!

Autor entrada: SantoAquelarre

SantoAquelarre
Estudiante de comunicación audiovisual y amante de la narrativa. Resulta que mi madre tenía una Nintendo 64 y así hemos acabado.

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